Acteón
La
máscara infame nos engulló,
el
tedio nos arrastró hasta el infinito
y la miserable
sin razón nos abasteció.
Ahora
que todo esto ocurrió,
ahora
que el pasado abdicó,
ahora
que vivo tan sola dentro del Yo.
Aspiro
a alcanzar a Acteón,
acostumbraré
grandezas como las de Marie Antoinette,
conquistaré
un imperio como el de Napoleón.
Y si
por todo esto peco,
pido
me corten la cabeza.
