jueves, 8 de diciembre de 2011













Acteón

La máscara infame nos engulló,
el tedio nos arrastró hasta el infinito
y la miserable sin razón nos abasteció.

Ahora que todo esto ocurrió,
ahora que el pasado abdicó,
ahora que vivo tan sola dentro del Yo.

Aspiro a alcanzar a Acteón,
acostumbraré grandezas como las de Marie Antoinette,
conquistaré un imperio como el de Napoleón.

Y si por todo esto peco,
pido me corten la cabeza.