domingo, 18 de diciembre de 2011



Artículo I

La Caída de los Dioses

En estos tiempos en el que las Carreras de Velocidad son la única modalidad en el deporte de competición y el único estilo que se practica en  los Países Desarrollados.
Esta será sin duda la única disciplina del siglo XXI; la que ostentará medallas en las futuras Olimpiadas. Cuando lejos del Olimpo se disputan el trono por ser el nuevo Zeus, en la Antigua Grecia quizá atraídos por los fenómenos luminosos se creía que los Dioses vivían en Palacios de Cristal.

1200 a. C.

 Ahora que los indicadores sociales marcan un nivel muy alto de desarrollo en los países más industrializados, un dato importante a añadir a este estudio sería señalar el índice de desarrollo humano que yendo a la par sería también de un nivel muy alto. Entiendo que todo lo que avanza tiene que ser medido pero de vez  en cuando pierdo el entendimiento y me hago esta pregunta: ¿ No son los logros los que están siendo medidos?.

En esta alta sociedad contemporánea dónde el programa está estipulado por la ley del más fuerte, cuando te debes a la exigencia publica, cuando la autoridad son todos menos tú ya sólo hay una condición : el éxito.

Y el éxito también está sometido a estudio, exactamente al estudio de sus medidas: hay éxitos pequeños, éxitos fugaces, éxitos normales, éxitos justos, éxitos puntuales, éxitos grandes y grandes éxitos. Un mundo nada complejo y al parecer bastante fácil de medir.

¿Éxito o fracaso? No quiero ni puedo imaginar la respuesta a esta pregunta en los países subdesarrollados en dónde lo único que se puede medir es el índice de pobreza y sus consecuencias.

 Las vicisitudes de las cosas humanas siguen siendo las mismas desde la antigua Grecia al antiguo Egipto, desde el imperio Romano hasta nuestros días, y de igual manera se sigue alabando a los Dioses.

 Y  es que nada me resulta más estremecedor que escuchar decir  a alguien:

“ Voy a ser Dios ”.

2011 d. C.




sábado, 10 de diciembre de 2011







Where is my Fred Astaire...?!


Busco lo absurdo por desafiar la lógica.





La Conquista del Vesubio

Los adoquines como alfombra voladora
los esculpidos a muerte

Calles de Pompeya
¿Dónde estaba tu Hércules
cuando el esclavo se volvió esclavo?

Mísera de ti
no eres más que un sepulcro.








Fobia al Calendario

Medir el tiempo
una de las grandes pasiones de La Historia
Los errores cometidos en el cálculo me hacen desconfiar

de los Santos  
de los Inocentes
de las fiestas de guardar

No velo imágenes de Calendario
No quiero división que cuelgue de mi pared
Dictadura que me someta
ni pronóstico sin Fe.






Misa de domingo

No eres ni quieres ser como los demás
te empeñas en llevar la contraria
en salirte del calendario

Dicen que alguien te pensó
que te eligieron como favorito

Eres anunciado por las campanas
perseguido por las floristas
custodiado por los enamorados
vendido al mejor postor

Y en cambio yo
te escribo porque te detesto
te detesto porque te escribo
en esta misa de domingo.



jueves, 8 de diciembre de 2011





Los Aliados


Puedo
Buscarte en cada sorbo e imaginarte tal como eras en el último verano.


Puedo
Hacer un ejercicio de abstracción y subir para bajar las calles de Lisboa.


Puedo
Trepar al mirador de Santa Catarina por encontrarte entre los edificios desdibujados.


Puedo
Pensarte victorioso en Avenida da Liberdade y recordarte más tarde intrépido y callado.


Quiero 
Desempolvar este corazón que alguien se dejó conmemorando a Los Aliados.



















Acteón

La máscara infame nos engulló,
el tedio nos arrastró hasta el infinito
y la miserable sin razón nos abasteció.

Ahora que todo esto ocurrió,
ahora que el pasado abdicó,
ahora que vivo tan sola dentro del Yo.

Aspiro a alcanzar a Acteón,
acostumbraré grandezas como las de Marie Antoinette,
conquistaré un imperio como el de Napoleón.

Y si por todo esto peco,
pido me corten la cabeza.